Septiembre de 2022_RAM_De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Ian tocó tierra a lo largo de la costa suroeste de Florida cerca de Cayo Costa alrededor de las 3:05 de la tarde, hora local, con vientos de cerca de 240 km por hora, que convirtió a Ian en un huracán de categoría 4 de alto nivel. 

En medio de la alerta por el fenómeno climático, la guardia costera busca a 23 migrantes en las aguas de la costa de Florida, después de que una embarcación, proveniente de Cuba, se hundiera a causa del ciclón. 

Según un tuit de Walter Slosar, jefe de la Patrulla Fronteriza en el Sector Miami, sus agentes acudieron a la zona del desembarco, donde cuatro de los migrantes cubanos “nadaron hasta la orilla después de que su embarcación se hundiera debido a las inclemencias del tiempo”. 

Mientras tanto, el huracán Ian continúa su trayecto hacia el norte del estado. El presidente Joe Biden aseguró que “esta tormenta es increíblemente peligrosa. Es potencialmente mortal. Debe obedecer todas las advertencias e instrucciones de los oficiales de emergencia”. 

Agregó que “las advertencias de tormenta son reales, los avisos de evacuación son reales, el peligro es real”, dijo Biden. La advertencia se hizo luego de que varios videos se viralizaron en redes sociales de residentes nadando en el mar y tomándose fotos en la costa, poco antes de que tocara tierra. 

Biden aseguró que cuando pase la tormenta, el gobierno federal estará allí para ayudar a los afectados a recuperarse. “Estaremos allí para ayudarlos a limpiar y reconstruir y hacer que Florida se mueva nuevamente”, dijo el mandatario. 

Las autoridades reportaron daños significativos en ciudades como Cape Coral, Fort Myers y Sarasota donde imágenes de videos en las redes sociales mostraban casas inundadas, automóviles y embarcaciones a la deriva en las aguas que parecían ríos, árboles derribados, mientras los vientos de Ian azotaban la zona. Los veleros amarrados en Roberts Bay son arrastrados por vientos de 50 mph en Venice, Florida, cuando el huracán Ian se acercaba a la costa oeste de Florida, el miércoles 28 de septiembre de 2022. Pedro Portal pportal@elnuevoherald.com En la isla Sanibel las calles estaban totalmente inundadas. Un escenario similar se registraba en Fort Myers Beach, Naples, Captiva y Marco Island. Reciba acceso digital ilimitado Suscríbase para acceso digital ilimitado – solo $2 por 2 meses. RECLAME SU OFERTA En la Bahía de Tampa, el huracán provocó una “marejada ciclónica inversa” al retroceder las aguas y quedar al descubierto el lecho marino. Las autoridades advirtieron a las personas que el agua podría regresar rápidamente por lo debían evitar caminar por esa zona. 

Elecciones 2022: Hechos y desechos A medida que se calienta la temporada electoral, se está difundiendo mucha desinformación. Te ayudamos a separar los hechos de las falsedades. INSCRÍBASE Este sitio está protegido por reCAPTCHA y se aplican la Política de Privacidad y Términos de Servicio de Google. Ian tocó tierra cerca de Cayo Costa, al oeste de Fort Myers, en el Condado Lee, alrededor de las 3:05 p.m del miércoles informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC). El huracán, el cuarto de la temporada en el Atlántico, se convirtió en un monstruo casi al borde de la categoría 5 cuando sus vientos alcanzaron las 155 mph (250 Km/h). Un ciclón de esa categoría tiene vientos de 157 mph (252 km/h). El meteorólogo Brandon Orr de WPLG dijo antes de que Ian tocara tierra que al aumentar el pronóstico de marejada ciclónica máxima de 12 y 16 pies, el agua tendría un “efecto devastador” en las áreas cercanas a Fort Myers, Cape Coral y Punta Gorda. El NHC pronosticó de 12 a 18 pies desde Englewood hasta Bonita Beach, incluyendo Charlotte Harbor. 

John Morales, meteorólogo de NBC 6, pronosticó que el huracán sería “un desastre gigantesco en ciernes para la costa oeste y suroeste de Florida, y para las comunidades agrícolas y mayormente pobres como Arcadia, Immokalee, LaBelle y Okeechobee”. Antes de asaltar a la costa suroeste, la pared del ojo del huracán comenzó a moverse hacia tierra el miércoles por la mañana y el lado en el cuadrante noreste estuvo golpeando a Fort Myers Beach, Sanibel, St James City, Captiva y Bokeelia. Las bandas exteriores del huracán comenzaron a azotar el suroeste con ráfagas de hasta 75 mph y se registraron varios tornados en la noche del martes. Un tornado tocó tierra en el Condado Broward y causó daños a aviones en el aeropuerto North Perry en Pembroke Pines y el NWS emitió varias alertas en la madrugada del miércoles para los condados del suroeste y el sur de la Florida. 

“El aeropuerto North Perry está temporalmente cerrado hasta nuevo aviso debido a daños relacionados con el clima”, informó la terminal aérea en su sitio en internet. Los vientos y la lluvia castigaron temprano el miércoles desde Bradenton hasta Venecia. Las vallas publicitarias al borde de la carretera a lo largo de Tamiami Trail fueron destrozadas a las 8 a.m. Las ráfagas de viento arrancaron ramas de los árboles y empujaron los letreros de pequeñas posadas cerca de la playa. Un vehículo de emergencia de agua alta deambulaba por Venice Avenue. Un toldo destrozado bloqueó el camino debajo de un árbol con ramas rotas en Oak Grove Mobile Park en Englewood. 

En Manasota Key, los barcos se balanceaban en Lemon Bay. Las ramas de los árboles caídos cubrían los caminos a Boca Grande, donde las olas se hacían más altas por minutos. Dos horas después de que Ian impactó tierra Ian había 1,065,245 clientes estaban sin electricidad en varios condados del suroeste y el mayor número se concentraba en Lee y Collier, de acuerdo con poweroutage.us. El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, dijo en una conferencia de prensa que un huracán de esta magnitud causaría inundaciones catastróficas y una marejada ciclónica potencialmente mortal en la costa del Golfo del estado. Las autoridades ordenaron la evacuación de 2.5 millones de personas en la costa oeste del estado, suspendieron las clases, las agencias gubernamentales no trabajaron y algunos aeropuertos cesaron sus operaciones. Más de 200 refugios fueron abiertos a lo largo de la costa suroeste, informó DeSantis. El presidente Joe Biden dijo que habló con DeSantis y los alcaldes de St. Petersburg, Clearwater y Tampa el martes y les prometió que “estaremos allí para ayudarlo a limpiar y reconstruir, para ayudar a Florida a levantarse nuevamente”. 

Y advirtió a los ejecutivos de la industria de petróleo y gas que no usen el huracán como excusa para aumentar los precios de la gasolina. “Quiero agregar una advertencia más”, dijo, “esta es una advertencia para los ejecutivos de la industria del petróleo y el gas: no usen esto como una excusa para subir los precios de la gasolina al pueblo estadounidense”. Daniella Levine Cava, alcaldesa de Miami-Dade, anunció el Departamento de Bomberos del condado estaba listo para ir a ayudar a las comunidades afectadas en cualquier parte del estado. Miami-Dade,Broward y Palm Beach estuvieron bajo alerta tormenta tropical. Se pronosticaron de 3 a 8 pulgadas de lluvia hasta el jueves con riesgo de inundaciones repentinas en Miami-Dade. El servicio de tránsito de Miami-Dade fue suspendido, incluido el metromover. Los operadores estaban listos para reanudar el servicio de tránsito tan pronto disminuyeran los vientos. 

“Esperamos reanudar el servicio completo mañana jueves 29 de septiembre”. El comisionado José “Pepe” Díaz dijo que “respecto al manejo de las aguas, se están usando cuatro bombas para mantener las calles sin inundaciones. Ha habido inundaciones, pero no de la gran magnitud que se esperaba”. RUMBO A LA COSTA NORESTE El NHC dijo que el centro del huracán se desplazaría por el centro de la Florida el jueves en la noche para emerger sobre el Atlántico y luego se acercaría a la costa noroeste del estado, de Georgia y Carolina del Sur el viernes. Ian se mantenía como un huracán de categoría 4 aunque sus vientos bajaron a 140 mph (220 Km/h) tras tocar tierra, se debilitaría, pero podría tener fuerza cerca de huracán cuando se mueva sobre la costa este de la Florida y se aproxime a Georgia y Carolina del Sur. Sus vientos con fuerza de huracán se extendían a 50 millas (85 km) desde su centro y los de fuerza de tormenta tropical 175 millas (280 km). Inundaciones urbanas y repentinas catastróficas y potencialmente mortales, se esperaban que continuaran en el centro y noreste de la Florida, y que se produjeran en el sureste de Georgia y este de Carolina del Sur a finales de esta semana.