La agroindustria de la palma en Colombia exhibió la transformación positiva de ese cultivo, incluso desde el punto de vista ambiental, en la XX Conferencia Internacional sobre Palma de Aceite que arrancó este martes en Cartagena de Indias con la asistencia de delegaciones de más de 20 países.

«Es la oleaginosa más eficiente, la que produce más aceite por hectárea, y la que necesita menos fertilizantes, pesticidas, energía, agua y tierra para su producción», manifestó el presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), Nicolás Pérez, en la inauguración del encuentro.

Ante los 2.200 asistentes a la conferencia, Pérez destacó el impacto positivo de lo que denominó «el poder transformador de la palma», de la que dijo que ha generado impactos mundiales importantes «en la solución de los principales problemas que enfrenta el planeta en materia alimentaria, climática y de desarrollo sostenible».

Según explicó, el sector palmero ha contribuido «a cerrar las brechas entre el campo y las ciudades aportando de forma inequívoca al progreso de las zonas donde se desarrolla, y constituyendo una oportunidad única para implementar modelos de economía circular y valor compartido que tanto requieren nuestros países».

Pérez dijo que en las esferas más locales la agroindustria de la palma ha transformado la vida de miles de personas que se han dedicado a su cultivo y destacó casos de éxito de pequeños palmicultores.

DEMANDA MUNDIAL DE ALIMENTOS

El presidente de Fedepalma aseguró que «el crecimiento poblacional y económico continuará jalonando la demanda de alimentos por varias décadas, poniendo una presión adicional sobre el medio ambiente, el ingenio de la humanidad y sistema de comercio internacional».

Señaló que, según proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), «la producción agrícola mundial deberá aumentar un 70 % hasta 2050 para alimentar a 2.300 millones de personas adicionales» y dijo que ante estas proyecciones el aceite de palma tiene «un rol preponderante en garantizar un suministro creciente y competitivo de alimentos para el mundo».

Según Fedepalma, el problema de la alimentación mundial «podría ser el principal reto que enfrentamos como especie, más aún cuando debemos enfrentarlo en medio de grandes incertidumbres sobre los efectos del cambio climático y sus repercusiones sobre la disponibilidad de agua, la productividad agrícola y la geopolítica global».

PESO ECONÓMICO DE LA PALMICULTURA

Pérez destacó que el valor de la producción colombiana de aceite de palma en 2021 fue de 2.000 millones de dólares y que la de este año se estima «estará cerca a los 2.150 millones de dólares».

La palmicultura «irriga de forma importante la economía nacional gracias a que hace presencia en 161 municipios de 21 departamentos del país» y en 2021 «el sector representó el 16% del PIB agrícola nacional», añadió.

En cuanto a las ventas externas del sector, en 2021 «superaron los 660 millones de dólares, representando el 7 % del total de valor de las exportaciones agropecuarias y quedando como primer renglón en exportaciones no tradicionales».

Según Fedepalma, la palmicultura ha sido determinante en el desarrollo y la transformación de zonas apartadas de Colombia donde antes de la llegada de ese cultivo la personas vivían a merced de los grupos al margen de la ley y de la violencia generada por los cultivos ilícitos.

«La palma no sólo ha sido una alternativa legal y rentable para sustitución de cultivos, sino que ha servido incluso como cultivo de contención contra el crecimiento de estas actividades ilegales», añadió Pérez.

En ese sentido, subrayó que la palma «ha aportado a la paz, ha demostrado que es una alternativa viable para desarrollar el campo y para aquellos que quieren continuar en las zonas rurales». EFE