Bogotá, nov (EFE).- El Senado colombiano aprobó en la madrugada de este jueves la reforma tributaria del Gobierno después de más de 15 horas de debate, mientras que la Cámara de Representantes continuará discutiendo hoy la iniciativa que, según el presidente Gustavo Petro, busca «mayor justicia social» en el país. 

Se espera que la Cámara de Representantes apruebe este jueves la iniciativa, que ha sufrido numerosas modificaciones, y si eso ocurre, el proyecto pasará a conciliación y luego a sanción presidencial. 

«El país gana con los recursos que se obtienen aquí para los programas sociales del Gobierno, que podrán ser financiados ahora sí de forma importante», afirmó el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, a periodistas. 

Ocampo destacó que esta «es la reforma más progresiva de la historia» del país y dijo que los sectores que pagarán más impuestos son los de mayores ingresos. 

Con esta reforma, el Gobierno de Petro busca recaudar el año próximo 20 billones de pesos (unos 4.000 millones de dólares), cifra inferior a los 25 billones de pesos (unos 5.000 millones de dólares) previstos inicialmente debido a los cambios hechos al proyecto. 

CAMBIOS AL PROYECTO DE LEY 

Durante los acalorados debates los congresistas han tomado decisiones trascendentales con respecto al proyecto propuesto por el Gobierno, como la eliminación de un artículo que buscaba cobrar impuestos a las iglesias o retirar el que pretendía incluir el pan entre los alimentos ultraprocesados sujetos a tributación. 

El proyecto se basa en una mayor recaudación de impuestos a personas naturales, la reducción de beneficios fiscales a empresas, la tributación a las bebidas azucaradas, a la exportación de petróleo, carbón y oro cuando superen cierto techo, y en la lucha contra la elusión y la evasión. 

En las últimas semanas y durante los debates algunas de las propuestas iniciales han cambiado. Dos de ellas, por ejemplo, son que ya no se gravarán las pensiones altas y que la sobretasa al petróleo y el carbón se aplicará con base en los precios internacionales de los hidrocarburos. 

El impuesto a las pensiones más altas, considerado por algunos sectores como inconstitucional al considerarlo un derecho adquirido y no una fuente de renta, era uno de los puntos más polémicos de la reforma y hoy fue eliminado por ambas cámaras. 

ANUNCIO DE DEMANDA 

El Centro Democrático, principal partido de oposición, anunció hoy que demandará la reforma tributaria aprobada en el Senado porque considera que es inconstitucional, aunque no explicó las razones de fondos que sustentarán la querella. 

«El proyecto de reforma tributaria aprobado en Senado generará pobreza, desempleo y menor inversión en una coyuntura mundial de recesión, al tiempo que empobrece a la clase media, golpea a los hogares de más bajos ingresos e introduce un ataque al sector de los hidrocarburos», detalló el partido uribista en un comunicado. EFE.